La mejor isla de Europa 2018+ info

Se trata de increíbles paisajes que despiertan los sentidos y dejan huella para siempre, sea cual sea el día del año en que los visite. Una de las mayores atracciones de Madeira es su exuberante vegetación autóctona, característica de Macaronesia, que combina los rasgos tropicales con los mediterráneos y que lo asombrará con la paleta de colores y el abanico de perfumes que ofrece. El bosque indígena de Madeira, la laurisilva, fue reconocido por la UNESCO en 1999 como Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad y es uno de los puntos fuertes de cualquier viaje al archipiélago. Prepárese para descubrir paisajes llenos de color y movimiento que lo van a deslumbrar y a sorprender, despertando todos sus sentidos. El bosque de laurisilva está caracterizado, sobre todo, por árboles de gran porte. No obstante, Madeira, por la localización geográfica de la isla, por el clima atlántico moderado y por su orografía es también el hábitat de una gran riqueza floral.

 

La riqueza natural del archipiélago no termina con su vegetación, va mucho más allá, presentando una fauna extremadamente rica. La avifauna se manifiesta de modo más significativo, siendo el avistamiento de aves una de las actividades en la que puede participar a su visite por el archipiélago.